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sábado, 3 de septiembre de 2011

Murió el húngaro Sandor Kepiro, sospechoso de crímenes de guerra nazis

El sospechoso de crímenes de guerra nazis más buscado del mundo, el húngaro Sandor Kepiro, falleció este sábado a la edad de 97 años.

Este antiguo capitán de la gendarmería húngara, que figuraba en las primeras posiciones de los sospechosos del centro Simon Wiesenthal de búsqueda de criminales nazis, había sido acusado de complicidad en crímenes de guerra cometidos en enero de 1942 en Novi Sad, en Serbia, con la ejecución de 36 serbios y judíos.

Un tribunal de Budapest absolvió el pasado 18 de julio a Kepiro de esos cargos por falta de pruebas, aunque el fiscal había recurrido la sentencia.

Finalmente, Kepiro falleció en Budapest este sábado, informó su familia, citada por la agencia de prensa MTI. Desde mediados del mes pasado se encontraba hospitalizado, y fue allí donde conoció su sentencia absolutoria.

En Belgrado, el fiscal serbio para crímenes de guerra, Vladimir Vukcevik, se mostró este sábado decepcionado por la muerte de Kepiro "sin que se haya hecho justicia con las víctimas" de Novi Sad.
Sandor Kepiro estaba acusado de complicidad en crímenes de guerra cometidos entre el 21 y el 23 de enero de 1942 en Novi Sad, territorio hoy serbio y entonces anexionado por Hungría, aliada de la Alemania nazi.

En la masacre murieron al menos 1.200 civiles, judíos y serbios. El acusado, que se declaró inocente durante el juicio, tuvo que responder personalmente por la muerte de 36 personas, cuya ejecución habría ordenado, según la acusación.

En el proceso, algunos historiadores convocados en calidad de expertos destacaron que los documentos en los que se basó la fiscalía estaban incompletos o elaborados en base a malas traducciones.
En 1944, Sandor Kepiro fue condenado a diez años de cárcel por un tribunal militar, pero las autoridades de la época anularon la decisión. En 1946 un tribunal del régimen comunista lo condenó en ausencia a 14 años de cárcel.

Sandor Kepiro nunca purgó ninguna condena, ya que logró huir a Argentina, donde permaneció más de 50 años, hasta que volvió a Hungría en 1996.